Ya más descansados (o más cansados, vete tú a saber...) embarcamos en nuestro barquito (de 74.000 toneladas) pero simplemente para dejar las maletas ya que esa noche el barco permanece en puerto. Así que seguiremos pateando (o nadando) a lo largo de Venecia.
Se podrá alquilar una góndola para echarse unas carreras? Habrá que investigarlo...